viernes, 7 de noviembre de 2014

[Novedades] Ediciones Urano México

Victoria y Kenji comparten un secreto: las cicatrices que recorren sus muñecas. Para ella, los días transcurren contando calorías e intentando que su hermana no la obligue a comer más de lo que ella considera suficiente. Él vive escondiendo las marcas de su pasado bajo tatuajes y trabajando de sol a sol en un bar para amantes del rock. Ambos están solos, aislados del mundo. Hasta que Kenji descubre a Victoria en los baños del bar donde trabaja rodeada de un charco de sangre. Todos creen que ha intentado suicidarse, porque sufre anorexia, porque su novio acaba de dejarla, porque en definitiva parecía inevitable. Pero nadie la entiende realmente hasta entonces. Victoria y Kenji se mueven a la velocidad de la vida e, inevitablemente, acabarán encontrándose.
Peregrine Perriam ha sido nombrado heredero de la propiedad de la familia, Perriam Manor, pero con dos condiciones: la primera es residir allí al menos treinta días al año. Por irritante que eso le resulte al independiente Perry, la segunda condición es mucho más difícil: debe desposar a una completa desconocida, Claris Mallow, antes de que pase un mes; caso contrario, perderá la herencia. El problema es que Claris prefiere mil veces ser pobre que contraer matrimonio… con cualquiera. Y para defender su soltería es capaz de apuntar con una pistola a quien intente doblegar su voluntad. Como si eso fuera poco, a raíz de una antigua disputa, la tía de Claris ha pronunciado una maldición sobre la familia de Perry. Ahora, el joven debe hacer lo posible para seducir a Claris, convencerla de que acepte un matrimonio de conveniencia y, de paso, que anule la maldición… Lo que es aun más difícil cuando es ella la que tiene los mayores poderes de seducción
 Cuando su segundo marido, el duque de Warneham, fallece en circunstancias misteriosas, Antonia, una mujer emocionalmente frágil, se ve envuelta en una nube de sospechas. Aunque ha decidido no volver a casarse, la joven viuda se encuentra con un futuro precario. El único que puede salvarla es Gareth Lloyd, el único heredero del ducado, un hombre que había sufrido desprecio, malos tratos y finalmente exilio a manos de su padre. Pero Gareth, que ha conseguido encauzar su vida y es socio de una próspera empresa de transportes marítimos, no quiere saber nada con aceptar el papel de noble y las responsabilidades de su nuevo título, incluyendo proteger a Antonia, de quien se dice que es tan trastornada como atractiva. Pero apenas posa sus ojos en ella, Gareth sentirá que todas sus convicciones se tambalean. ¿Podrá entregar su corazón a una mujer sospechada de asesinato?


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"Los libros son espejos: sólo se ve en ellos lo que uno ya lleva adentro"

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