Primer Capitulo
Frecuencia Júpiter de Martha Rivapalacio es la ganadora del Premio Gran Angular 2013, estará disponible en librerias la primera semana de Octubre
Dylan está enamorado de Ashley, Ollie lo
está de Sarah y Jack de Hannah. Pero ¿y Donna? Donna cree que nadie se
enamorará de ella nunca pero, cuando su tutor universitario lo hace,
ella solo puede pensar en huir. Donna es divertida y brillante. Y Will
es simplemente perfecto para ella. ¿Podrá Donna superar sus miedos y
dejar que el amor surja entre ellos?
La renombrada violinista Summer Zahova regresa a
Londres, la ciudad donde todo empezó para ella. Libre y soltera en la
hedonista capital, Summer se embarca e una serie de ardientes aventuras,
aceptando las excitantes y nuevas oportunidades y viajando a Europa
para cumplir sus sueños.
El
joven Erhard, alemán de familia acomodada e íntimo amigo de Heinrich
Himmler, es destinado a Polonia como espía nazi. Para ello se hará pasar
por judío, llegando a practicarse la circuncisión, y se adentrará en un
mundo de estrategias, manipulaciones, traiciones y engaños que
terminarán de la forma menos esperada. Su vinculación con el Partido
Nacionalsocialista Obrero Alemán y su posterior misión
permiten al lector conocer en profundidad las argucias que llevaron a
Hitler al poder, y revelar la situación sociopolítica y cultural de
Polonia antes de que fuese invadida por Alemania y estallase la Segunda
Guerra Mundial. “El zapato de la lengua rota” es también una conmovedora
historia de amor entre la judía Helena y el ario Erhard, pertenecientes
a mundos enfrentados, en el momento histórico más hostil
Han
pasado dos años desde que la muerte del diseñador de videojuegos
Matthew Sobol provocara una crisis sin precedentes a partir de la acción
en cadena de miles de daemons. Aunque el gobierno de Estados Unidos
consiguió ocultar la conspiración, ésta no ha hecho más que crecer y
ahora cuenta con un elemento humano, rebeldes coordinados por la red
darknet y dotados de los más avanzados gadgets tecnológicos. Acusado
injustamente del asesinato de varios de sus compañeros, el detective
Pete Sebeck fue condenado a muerte. Pero darknet tiene otros planes para
él y, tras sobrevivir a la ejecución, Sebeck viaja al corazón agrícola
del país, donde está a punto de desencadenarse una nueva guerra civil
Grace
Gauthier creía que estaba a punto de lograr una vida perfecta. Después
de conseguir trabajo como institutriz, su empleador le había propuesto
matrimonio y todo iba viento en popa. Hasta que su futuro marido aparece
muerto y la policía sospecha inmediatamente de ella, en especial por su
origen extranjero. Lord Lazonby es la única persona que puede probar su
inocencia, pero cuando ella va a buscarlo
a un exclusivo club de caballeros, descubre que Lazonby ha salido de
Londres y encuentra, en cambio, a Adrian Forsythe, lord Ruthveyn, un
hombre oscuro y misterioso que vive atormentado por sus poderes
psíquicos. A pesar de los riesgos a los que se expone, Forsythe, un
héroe de guerra, queda conmovido por la historia de Grace y, utilizando
tanto sus contactos como sus dotes divinatorias, decide ayudarla a
encontrar al verdadero asesino. Aunque ese don no le advierte de las
trampas que acechan a su atribulado corazón…
Claudia
Martin es, a sus 35 años, la exitosa directora de su escuela para
jóvenes damas en Bath. Cuando está a punto de acompañar a dos de sus
estudiantes a sus nuevos empleos, se ve obligada a aceptar que Joseph,
el marqués de Attingsborough, la escolte hacia Londres. A pesar de haber
renunciado definitivamente al amor, Claudia siente que el irresistible
Joseph la atrae demasiado. Pero sabe que una
aventura la conducirá al abismo. Por su parte, Joseph debe encontrar
una esposa. Ya es hora de tener un heredero digno del ducado de su
familia. Para eso debe hallar una mujer que encaje en las expectativas
de su linaje, pese a que su corazón comience a latir por Claudia.
Dispuesto a conseguirla y a enfrentar los obstáculos que los separan,
comienza a seducirla sin sospechar que un escandaloso secreto, un hombre
del pasado de la profesora y un matrimonio concertado se interpondrán
cruelmente en su camino
Dominik,
el profesor de universidad, finalmente da el paso y, tras su breve
reencuentro en Nueva York, decide dejar Londres e irse a vivir con
Summer, la violinista. Pero su sueño de formalizar la relación se
ve frustrado cuando un famoso director de orquesta anima a Summer a
embarcarse en una nueva aventura como solista. Además, un antiguo amante
que ella ha tratado de olvidar reaparece para pedirle que juegue con él
una última vez. 
En plena Grand Central Station, me besó. Fue un beso de amante: breve, suave y cariñoso, cargado de los recuerdos aún palpitantes de un día vivido en una nube, y también un recordatorio de que esta sería nuestra última noche juntos en Nueva York. No habíamos
Bailaba con la elegancia de una bailarina entrenada y con la provocación calculada de una ramera, aparentemente ajena al público que la contemplaba, como si el arte de desnudarse y de excitar fuese algo en esencia privado que estuviese haciendo solo para sí misma, un viaje personal al corazón de su propio placer
Para treinta y cinco chicas, la Selección es una oportunidad que solo se presenta una vez en la vida. La oportunidad de escapar de la vida que les ha tocado por nacer en una determinada familia. La oportunidad de que las trasladen a un mundo de trajes preciosos y joyas que no tienen precio. La oportunidad de vivir en un palacio y de competir por el corazón del guapísimo príncipe Maxon. Sin embargo, para América Singer, ser seleccionada es una pesadilla, porque significa alejarse de su amor secreto, Aspen, quien pertenece a una casta inferior a la de ella...

-¡Mira, te he preparado un festín! -Empecé a sacar platos, llevaba días horneando pastitas.
-¿Qué es todo esto?
-Comida. La he hecho yo misma -dije, henchida de orgullo.
-Esto no está bien. America, se supone que soy yo quien tiene que cuidarte. Me resulta humillante venir aquí y que me tengas que hacer todo esto. No quiero caridad, America. Soy un hombre. Se supone que soy yo quien debe mantenerte.
-¿Tú crees -preguntó Maxon- que podría seguir llamándote querida?
-Ni hablar -le susurré.
-Seguiré intentándolo. No tengo costumbre de rendirme.
-¿Las has llamado así a todas?
-Sí, y parece que les gusta.
-Ese es precisamente el motivo porque el que no me gusta a mí -dije, y me puse de pie.